23/4/09

Mi vida sin mi...


PARTE I

Un día mi vida se transformo en un calvario, en el mismísimo infierno. Yo sabia que las cosas las estaba haciendo mal.. Yo sabia que eso me estaba haciendo mal... pero cuando empecé tenia 17 años y no me daba cuenta que mi peor enemiga era yo misma. Era yo el remedio de mi enfermedad, y también era la causante de esta ultima.
No tuve opción, para cuando me di cuenta era tarde, estaba enferma, y nadie me podía ayudar.
Tenía 17 años y era la perfecta en mi entorno. Hasta el día que lo conocí a él, el primero de mis errores.
Con mi madre y mi hermano nos habíamos mudado por el fallecimiento de mi padre, mi pilar, mi suelo, mis piernas con las que me mantenía de pie...
Pero mi vida se empezó a derrumbar cuando conocí al hombre del cual me enamore... él era el mas popular de la secundaria, todas las mujeres estaban a sus pies, y yo ingenua, viviente de una ilusión.... llegue a pensar que algún día se fijaría en mi... si, en la gordita simpaticona... pero nunca fue así, habían pasado 2 años y había logrado hacerme su mejor amiga, pero nunca me vio como mas que eso, una amiga a la cual contarle sus cosas, pero nunca me vio como una mujer.
Un día él me confeso que no podría estar con una rellenita como yo,


Y ahí si. Tome la peor decisión de mi vida…



PARTE II

Cada día de mi vida, después de la comida... iba al baño mas cercano, y me producía el vomito.. pensé que así él iba a llegar a quererme.
Mis días, mis tardes, y mis noches, ya no eran las mismas, todo había cambiado, mi humor, mis amigos, mi vida. Ya nada era igual.
Comencé a bajar cada vez mas de peso, llegue a un peso de todas las chicas de mi edad. Me había transformado, era otra. Nadie me reconocía, había cambiado de actitud.
Pero un día llegue a conseguir lo que tanto ansiaba, si tuve mi primera vez con él, logre que me mirara como mujer, que le excitará mi cuerpo... que pueda tocarme sin sentir asco.
Pero siguieron pasando los meses, y yo nunca pare. Nunca me puse un limite. sabia que estaba enferma y no pude curarme.
Después de cada comida no podía evitar ver esa figura deforme en el espejo, y yo siempre amanecía en el baño. Me desmayaba de lo débil que estaba, me estaba matando. Pero nadie pudo salvarme. Mi familia y mis amigos sabían lo que me pasaba, sabían lo que me estaba sucediendo, pero nunca supieron como ayudarme, por que nunca me deje ayudar. La única que podía ayudarme era yo.
Pero un día mi vida se convirtió en un calvario, en el mismísimo infierno. Vi al amor de mi vida, con otra chica, por el cual yo había echo todo, por el cual me había quitado la vida literalmente, pero yo ya no era la gordita simpaticona... era la enferma, la bulímica... pasaron días sin comer, días de despertarme en el baño, días de llorar y llorar, días de dormir 24 horas.
Antes la ropa no me entraba, y ahora tampoco, todo me quedaba grande, mis huesos estaban débiles, sentía que en cualquier momento iba a desaparecer. Y fue así, cuando una noche distinta a las demás llegue a vomitar sangre. Tenia miedo. Sabia que me iba a morir, eso se siente, se sabe cuando la muerte esta cerca...

Y FUE ESA NOCHE EN LA CUAL ME PUSE A PENSAR, SI HABIA VALIDO LA PENA TODO ESE SACRIFICIO, SI VALIA LA PENA HABER DEJADO DE SER LA GORDITA SIMPATICONA SOLAMENTE PARA TENER CERCA A LA PERSONA QUE MAS HABIA QUERIDO EN MI VIDA, SI VALIA LA PENA HABERME MATADO POR AMOR. SI REALMENTE ESO ERA AMOR... PERO LO QUE MAS ME PREOCUPABA Y DESILUCIONABA ERA QUE YO TENIA LA CURA DE MI ENFERMEDAD... LO QUE ME PASO A MI FUE UN SUICIDIO...

Y AHORA MIRO DESDE ALGUN LUGAR MI VIDA SIN MI....

22/4/09

NUNCA MAS

La pelee, la sufrí, la viví, la busque… pero no la encontré.
Aquella niña que nacía de mi iba a sentir lo que era ser madre, pero no pudo hacerlo le robaron el milagro de serlo.
Era una niña de 18 años que recién aprendía a vivir, pero tuvo que sufrir aquella época que no la dejo crecer… que no la dejo ser…
Aquella noche que se la llevaron estaba de 6 meses de embarazo, dos semanas después se llevaron al padre de la criatura… de mi nieta. Sin haber nacido aquel ángel… se había quedado huérfana… huérfana de amor y cariño, huérfana de padres y de abuelos, huérfana de su propia libertad… Mi hija no fue victima de una crisis política. Fue victima de una sociedad sin escrúpulos… de animales, de bestias.
Mi hija fue una victima, no fue una “desaparecida”, mi hija entre otras personas fue victima de un asesinato masivo por parte del estado… no la dejaron vivir, no la dejaron crecer… no la dejaron.
No solo la hicieron desaparecer, si no que primero la mataron, y después la hicieron desaparecer… ni siquiera se si tuvo la oportunidad de ver nacer a su hija, pero si hay algo de lo que si estoy segura es que mi nieta esta viva. Lo siento. Lo se.
La pelee, la sufrí, la viví, la busque… pero no la encontré.
Hace años te estoy buscando, desde aquel día que se llevaron a tu madre. Llevo puesto en mi cabeza lo que me identifica como una de las abuelas de plaza de mayo, pero hay algo que me identifica aun mas que el pañuelo y es… tener una nieta y no conocerla, saber que esta viva y no poder encontrarla…
Hoy debes ser una hermosa mujer de aproximadamente 31 años, que amo, que lloro, que rió, que sufrió… una hermosa mujer con una vida armada… pero que nunca se imaginara que su abuela, aun la sigue buscando.Ya soy una persona mayor, que sufre las enfermedades que traen los años, pero se el por que de estar acá, se por que todavía no pase a una mejor vida, y es porque todavía….

ESPERO NUESTRO ENCUENTRO…

13/4/09

Vida Céntrica




En mi vida céntrica pude observar cosas que antes no veía, pude darme cuenta de cosas que en otro lado no podía, pude abrir los ojos y ver mas allá de lo que sucedía. Pude conocer historias, revivir momentos, entender sentimientos. Presencie cosas que llenaron mi alma de tristeza y de alegría, de impotencia y de ira. En un día pude entender tantas cosas que pensé que jamás entendería. En el colectivo vi a dos mujeres serias, bien vestidas, con sus preocupaciones, cada una en su mundo. Una de las dos se sentó al lado mió, y la otra ya venia viajando antes que yo subiera en él, esta ultima se levanto y se acerco a la que estaba sentada junto a mi y la saludo con un fuerte abrazo, estaba presenciando un reencuentro, un reencuentro de dos amigas que hace mucho no se veían, sus vidas eran diferentes, sus pensamientos ya no eran los mismos, pero los cambios no pudieron con lo que ellas habían vivido, un: que haces boluda. Demostró que seguían siendo las mismas, que nunca se había perdido aquella confianza. Comenzaron a preguntarse sobre sus vidas, una contó que le faltaba un año para terminar la carrera, que estaba trabajando, que seguía de novia, y la otra casi lo mismo, que estaba trabajando pero que había dejado de estudiar, que hacia poquito se había peleado con su pareja, pero que estaba bien, que se había mudado con la madre para puente Saavedra… a lo que la otra curiosa y temerosa pregunto, y ¿tu abuela? Y la otra contesto rápidamente, se quedo viviendo en olivos…. Y aquella muchacha curiosa suspiro aliviada acompañada de un: aaa no sabia si preguntar… recordaron momentos, personas… estaban muy contentas de haberse encontrado, luego una de las dos tenia que tomar su camino, y descender del colectivo, pero antes intercambiaron sus actuales teléfonos y terminaron el encuentro prometiendo verse… aquellas mujeres maduras, con una vida formada, se levantaron un día y emprendieron viaje hacia sus cotidianas responsabilidades, pero la vida les cambio el rumbo, y las cruzo… esas mujeres no fueron esas mujeres ese día…. Fueron aquellas niñas que compartieron una vida. Mas tarde el mismo día termine comiendo solo en un conocido lugar de comidas rápidas. En aquel restaurante donde pensaba saciar mi hambre pude vivir tan cerca un hecho que me lleno de impotencia y de ira, una mujer de apariencia desprolija, una mujer a la que le faltaba seguramente con que comer, o donde vivir, estaba sentada allí a unos pasos de mi. Pero no fue eso lo que me sorprendió, si no que al verla, al observarla pude saber que sus condiciones mentales no eran las mejores. Era una mujer, que tal vez por la falta de comida, o tal vez por algún hecho que mi persona desconoce, esa mujer era probablemente llamada “la loca”, en algún lugar. Actos irracionales que ella sola entendería, charlas solitarias, gestos incoherentes, me hicieron pensar en lo que uno tiene, y en lo que otros no. En lo afortunado que es uno al tener esas cosas que tal vez no valora a diario, pero que en una situación parecida lo valoraría más que a nada en el mundo. Me puse a pensar en lo impotente que soy, en ir caminando por la vida sabiendo que cosas como estas pasan a mí alrededor y no puedo hacer nada para cambiarlo. Me dio bronca pensar en que uno tal vez se queja de lo que tiene, si capaz otros ni tienen… unos se preguntan ¿por que a mi? Cuando uno no tiene ni idea del verdadero sufrir… mis pensamientos se llenaron de ira, tristeza… pero tuve que seguir con mi día… y preferí no darle mucha transcendencia al hecho… mas tarde después de haber saciado mi hambre, presencie el ultimo hecho a relatar, que culmino en mis ganas de escribir mis experiencias céntricas, dos abuelos, dos ancianos, de una mayoría edad que yo, paseaban alegremente por la calle Marcelo t. de alvear, frente a la facultad de ciencias sociales llena de jóvenes irresponsables e inmaduros… fue por aquella zona donde estas dos personas decidieron mostrar que el amor todavía existe… ellos con sus experiencias vividas, con una vida realizada, ellos que habían enseñado y habían aprendido, todavía mostraban sus ganas de vivir, sus ganas de darle pelea a la vida, y juntos tomados de las manos, aquellos dos ancianos me mostraron y me demostraron que el amor…. todavía existe.